TEMA 50: Escatologia Universal
50.1) La
Sabiduría en Israel
50.2) El
Juicio Universal
50.3) El Dogma
de la Resurreccion de la Carne; Dotes del Cuerpo Resucitado
50.4) Los
Nuevos Cielos y la Nueva Tierra
50.1 Parusia y
Transformación del Mundo
En la
primitiva comunidad cristiana se viv’a la expectación definitiva, gloriosa de
la venida de Jesœs. Esto es obvio en el N.T. Toda la vida de los cristianos se
orienta hacia una especie de evento finalizador que da su sentido a la historia
y la termina, este acontecimiento se llama Parusía (pareimi) -Adsum- Presencia.
Tiene un sentido de llegar, llegada o presencia de personas o sucesos.
La palabra
preexiste en el helenismo y se usa para referirse a la manifestación de
personas divinas a la tierra y visitas de reyes a sus ciudades, con un sentido
tanto sacro como profano y siempre tiene una nota de triunfo.
Los escritos
neotestamentarios designan siempre con la palabra parusía la llegada gloriosa
de Cristo al final de los tiempos, presencia porque ha habido llegada. Esta
llegada de Cristo se conecta con tres ideas:
1. El fin del
mundo: 1 Tes 2,19; Mt 24,3 ¿cual será la señal de tu venida y del fin del
mundo?
2.
Resurrección de los muertos: 1 Cor 15, 23; 1 tes 4,15 "Los que vivamos
hasta la venida del Señor no nos adelantaremos a los que murieron".
3. Juicio
final universal: 1 Tes 5,23 "Que todo vuestro ser se conserve sin mancha
hasta la venida del Señor J.C.".
La Parusía
tiene un carácter revelador, hay una oscuridad -la de la fe- que se iluminará,
pero esto no agota el contenido de la Parusía. Esta trae algo nuevo con
respecto a lo que ahora experimentamos, el cristiano aguarda no simplemente un
revelamiento sino un cumplimiento de algo que ya está incoado, pues de lo
contrario ¿para que servirá el tiempo entre la revelación y la Parusía? Sería
un tiempo neutro, aparte de que la consumación entraña novedades como son: La
resurrección, el juicio y la nueva creación.
Si se tiene de
esto una visión simbólica (protestante) la Parusía no añade nada, pero la
Escritura nos habla de los acontecimientos que se aglutinan en torno a la
Parusía:
- Aparición de
Cristo, correlativo al aparecer nosotros gloriosos con El. (Cor 3,4)
- Una nueva
creación (Rom 8,19).
La Parus’a
completa la revelación, no es solo desvelar, el escatón posee un carácter
cristologico nos desvela la capitalidad ontológica y salvífica que tiene
Cristo. La Parusía elimina la distancia ontológica que separa todavía a Cristo
y el mundo, porque la humanidad y el mundo no son todavía lo que deben ser, ni
yo soy todavía lo que debo ser. Desde el punto de vista cristológico, la Parusía
es el último estadio de nuestra transformación en Cristo, es metahistórica,
hace saltar el marco histórico.
Los signos
escatológicos que aparecen en el N.T. no pueden nunca interpretarse como
indicaciones cronológicos, todas las épocas si quisieran podrían rastrear
signos que presagian el fin, esto ya relativiza los signos.
La Iglesia de
los signos habla poquísimo y cuando lo hace es en plan positivo -signos de los
tiempos- la Parusía tendrá desde luego unos signos que inquietan nuestra
existencia pero no son indicaciones cronológicas, el signo escatológico ayuda a
los cristianos a no mundanizarse y a trabajar porque este mundo tiene
consistencia.
50.2 El Juicio
Universal
La Parus’a
lleva consigo el juicio escatológico, toda intervención de Dios en la historia
tiene siempre un cierto sentido de juicio, pues ante toda oferta divina los
hombres tienen que escoger, pero el último es el definitivo. "Cuando yo
predico tiemblo", decía Or’genes pensando en el juicio de Dios.
Los hombres no
podemos juzgar, Dios sí. Porque conoce los corazones, es un juicio sobre el
hombre porque es retribuidor. El juicio divino tiene una doble vertiente
salv’fica y judicial. Es una manifestación del poder divino y la llegada
definitiva del reino, juzga el que puede juzgar.
Venturus - el
que ha de venir (referencia parusiaca)
Iudicare vivos
et mortuos - A juzgar a los vivos y a los muertos.
1 Jn 4,17-18:
"En esto ha llegado el amor a su plenitud en nosotros: en que tengamos
confianza en el día del juicio, no hay temor en el amor, sino que el amor
perfecto expulsa el temor".
Perspectiva de
gloria, del poder de Cristo, de misericordia y de gracia y junto a eso de una
decisión que puede ser de condenación, puede ser el "dies irae".
Siempre en el juicio hay una incertidumbre, en este caso es la incertidumbre
máxima porque es la separación entre buenos y malos, la hora de la verdad
porque el juicio incluye una discriminación - ovejas y cabritos (Cf. Mt)- Dios
sí discrimina porque elige a los hombres, da a algunos más gracia que a otros
predestina a algunos al Cielo. ¿Cómo lo hace? no sabemos. Es una consecuencia
del obrar en esta vida y tiene mucho de autojuicio, pero esto supone el juicio
particular. Cada hombre después de morir, recibe en su alma inmortal su
retribución eterna en un juicio particular que refiere su vida en Cristo (Catecismo
1022).
El juicio
final sucederá cuando vuelve Cristo glorioso, solo el Padre conoce el día y la
hora en que tendrá lugar; solo El decidirá su advenimiento. Entonces, El
pronunciará por medio de su Hijo JC, su palabra definitiva sobre la historia.
Nosotros conoceremos el sentido último de toda la obra de la creación y de toda
la economía de la salvación y comprenderemos los caminos admirables por los que
su Providencia habrá conducido todas las cosas a su fin œltimo. El juicio final
revelará que la justicia de Dios triunfa de todas las injusticias cometidas por
sus criaturas y que su amor es más fuerte que la muerte (Cat. 1040).
50.3 El Dogma
de la Resurreccion de la Carne; Dotes del Cuerpo Resucitado
La resurreción
viene como a ratificar las esperanzas de los hombres y mujeres del N.T.:
"Si Cristo no ha resucitado vana es nuestra fe y somos los mas
desgraciados de los hombres". Es como la piedra de toque de que el
cristiano ha elegido bien y Dios no abandona al hombre en la muerte. Al discípulo
le ocurre lo que al Maestro, el cristiano sigue los pasos de Jesœs.
La
resurrección es un tema típicamente cristiano, en otros pensamientos
filosóficos y religiosos se da la inmortalidad: reabsorción en la sustancia
divina, o metempsicosis, pero la respuesta de la Resurrección es típicamente
cristiana. El N.T. habla constantemente de la Resurrección.
Hay algunos
precedentes un poco oscuros en Dt., salmos místicos -Ps 16- y sobre todo en 2
Macabeos. Con estos precedentes algunos grupos judíos mas estancados
doctrinalmente -saduceos- no admitían la resurrección. No así los fariseos.
Todos los
sinopticos pero especialmente Jn. en la resurrección de Lázaro hacen una
conexión entre la resurrección de Lázaro y la auténtica resurrección, "Tu
hermano resucitará: ya se que resucitará en el último día" (Jn 11,24). Se
ve también en Hech. 23,6,8 la polémica ante el Sanedrín y la defensa de Pablo
ante el procurador Felix a quien atemoriza hablando del juicio, de la
continencia y de la resurrección (Hech 24, 14-15).
Sinópticos:
-Mc 12,8 (La
mujer que tuvo 7 maridos): "Dios no es Dios de muertos sino de
vivos". Teniendo en cuenta que no se puede concebir una vida verdadera que
no sea encarnada.
S. Juán:
-5, 25-29:
"Todos oirán la voz del Hijo, unos resucitarán para la vida y otros para
el juicio".
-5, 25: habla
de la resurrección de los justos.
-6: Hace la
conexión entre la Eucaristía y la Resurrección, la Euc. rompe las barreras
entre el tiempo y la eternidad.
San Pablo:
En Pablo el
tema de la Resurrección es un tema cardinal y ya hay una elaboración, pero a
diferencia de S. Jn., S. Pablo habla exclusivamente de la resurrección de los
justos, nunca de los pecadores, el texto más antiguo es 1 Tes 4, 13-17. Los
tesalonicenses aguardaban una parusía inminente y temen que sus hermanos
muertos queden fuera del influjo salvador de Cristo glorioso. Pablo responde
que ese temor es propio de los que no tienen esperanza, la fe en la
Resurrección de Cristo debe extenderse a los que murieron en Jesœs, resucita el
Cristo total porque Dios resucitó a Jesús y también resucitará a sus hermanos,
somos hijos de Dios por ser hermanos de Cristo, somos hijos en el Hijo (v. 14).
La resurrección de Jesœs es la œnica respuesta al misterio de la muerte, hay
una vinculaciónn en ese estar en el cuerpo de Jesús -la Iglesia- y resucitar.
Otro
testimonio es 1 Cor 15. Aquí hay problemas de tipo gnóstico que hablaban no de
una resurrección corporal sino de tipo neumático o espiritual.
vv 1-11:
Desarrolla las consecuencias negativas de negar la resurrección (somos los más
desgraciados de los hombres).
v 12: Sin
resurrección no hay salvación, la salvación cristiana solo puede ser encarnada
y escatológica.
vv 20-28:
Cristo resucitó como primicias de los que durmieron, o sea que Cristo no
resucita para sí mismo, sino como abriendo brecha hay una conexión entre el
destino de Cristo y el de los cristianos.
vv35ss: ¿Con
qué cuerpo resucitan los cuerpos?
El cuerpo
actual es la semilla del definitivo, cómo salga no se atreve a decirlo.
Resucitaremos
con un cuerpo espiritual, quiere insistir en el soma neum‡tico, o sea, estrecha
unidad entre lo espiritual y lo material. La salvación del hombre no consiste
en la liberación del soma sino en su transformación (alusión en 2 Cor 5,1-5).
Este
cristocentrismo de Pablo indica un carácter corporativo, o sea, la referencia a
Cristo no es solo porque Cristo abre brecha, sino que es el cuerpo de Cristo el
que resucita y alcanza así su plenitud, los individuos resucitan en tanto
miembros del cuerpo de Cristo, dado que resucita el cuerpo en su conjunto, es
el tema de la solidaridad Cristo-cristianos.
Esto significa
que la resurrección es algo que acontece en un solo momento para todos. La
constitución del cuerpo de Cristo se consuma comunitariamente una vez
completados todos sus miembros.
Col 3,4:
"Cuando aparezca Cristo Vida vuestra, entonces también vosotros
aparecereis con El".
La plenitud de
gozo se produce cuando hay dos requisitos:
a) el cuerpo
b) El número
de los salvados, el cuerpo de Cristo.
De todo esto
junto con el testimonio de los símbolos y Padres se deduce:
1. La
Resurrección es escatológica, o sea, tendrá lugar en el último día.
2. Será un
evento universal, afectará a justos y pecadores.
3. Habrá una
identidad somática, resucitarán con sus cuerpos, en esta carne en la que ahora
vivimos, no es una carne aerea o síquica, se afirma la identidad personal que
no se puede separar de la identidad somática.
Los cuerpos
resucitados (todos, justos y condenados) serán inmortales, espirituales e
incorruptibles.
Adem‡s los
cuerpos gloriosos de los justos tendrán las siguientes dotes: impasibilidad,
sutileza, agilidad y claridad. A imagen de Cristo resucitado.
50.4 Los
Nuevos Cielos y la Nueva Tierra
La tierra,
igual que el hombre es glorificada, hay datos bíblicos y adem‡s es exigencia de
una antropolog’a bien entendida.
La Nueva
Creación es un dato de la escritura (Apoc.). La inteligencia se ha plateado la
razón de una estrutura cósmica que sea correlativa a la nueva estructura del
resucitado que necesita un marco de corporeidad porque el hombre nunca puede
ser comprendido al margen de lo mundano, al hombre es un ser en el mundo
siempre, y eso es un aspecto constitutivo de la nueva humanidad dada la enorme
solidaridad que existe entre el hombre y el cosmos.
La triple
relación del hombre con Dios, el otro y la naturaleza también reaparece en el
más allá; reaparece Dios que resucita a Cristo. Reaperece "el otro",
se salva el Cristo total, el nœmero de los elegidos y reaparece la nueva
creación, los cielos nuevos y la nueva tierra.
Esta
solidaridad del hombre con la tierra es una tesis de la S.E., de la
antropología y de la escatología, pues solamente la creación entera puede
expresar las perfecciones divinas. El hombre ha nacido en el mundo y ya simpre
tendrá que ver con el mundo. La consumación del hombre también repercute en la
del cosmos que tiene un destino que se alcanza cuando alcanza el suyo la
humanidad, el cosmos es subsidiario del hombre, la tierra no es un escenario
neutro o indeferente de la historia humana, las intervenciones de Dios en la
historia alcanzan cierta resonancia cósmica:
- El pecado
del hombre contamina la tierra y la hace objeto de la maldición divina (Gen
3,17).
- La primera
alianza de Dios con Noe (Gen 8, 21-22) es un pacto ecológico (mientras dure la
tierra habrá ritmos).
- Los profetas
muestran como el pecado del hombre contamina el medio ambiente que sufre por
eso la ira de Dios y a veces se desata en sus aspectos destructivos.
El N.T. habla
de que el mundo material se incluye en el cuadro de la salvación definitiva (2
Pt 3,12; Ap 21,1ss).
Mt 19,28 habla
de una regeneración de la tierra (una nueva creación).
Pablo une
cosmología y antropología en un marco cristológico porque Cristo es el mediador
de la creación y de la salvación. Pablo, Juán y Hebreos amplian hacia atrás la
misión de Cristo -Cristo preexistente- hablan de la función creadora de Cristo.
-1 Cor 8,6:La
acción salvífica de Cristo tiene las mismas dimensiones que su acción creadora,
todo lo que es creado es salvado, por eso, Cristo ha de reconciliar,
recapitular todas las cosas.
-Rom 19-23:
"La ansiosa espera de la creación" -la creación es personificada y
desea vivamente la manifestación gloriosa de los hijos de Dios-.
Podemos en
vista de esto afirmar:
1. La suerte
del universo está vinculada a la del hombre, el hombre arrastra el universo a
su corrupción y también le hará participar de su liberación (vv 19-21).
2. La
redención del universo depende del rescate de nuestro cuerpo, o sea la
resurrección (v 23).
3. La
redención del universo no es solo la resurrección de los muertos, el mismo
universo será liberado de lo que hay en El ahora de vanidad, esclavitud y
corrupción. El universo gime con dolores de parto que espera la manifestación
gloriosa de los hijos de Dios.
Vaticano II habla
de este tema y dice:
-L.G. 48: Se
habla de la restauración de todas las cosas, perfecta instauración en Cristo
del universo mundo. La renovación del mundo está irrevocablemente decretada y
se refuerza con una cita de 2 Cor 5,9 -"Nos esforzamos por agradar a Dios
en todo", se alude a que la nueva creación venidera no debe desinteresar a
los cristianos en el mundo presente.
-G.S. 39:
contiene tres ideas fundamentales:
1. El hecho de
la nueva creación: "Dios nos prepara una nueva morada y una tierra donde
habita la justicia", o sea, certeza del hecho e incertidumbre del cuando y
del como.
2. La
expectación de una nueva tierra no debe agotar sino mas bien estimular la
solicitud por perfeccionar esta tierra. Por eso, aunque el progreso temporal ha
de distinguirse cuidadosamente del desarrollo del Reino de Cristo, interesa
mucho el progreso temporal por cuanto puede ayudar en gran medida a ordenar la
sociedad humana.
3. Los frutos
de nuestro esfuerzo volveremos a encontrarlos finalmente limpios de toda mancha
iluminados y transfigurados.
La actividad
humana es cooperación a la creación de Dios y por tanto responde al propósito
divino (G.S. 34) el trabajo humano perfecciona la creación.
El orden de la
creación tiene valor propio (G.S.36) las cosas libres de mancha pueden
participar entonces de la nueve creación.
"El
creyente sabe que el inmenso esfuerzo de transformación del mundo dispone las
materiales con que Dios levantará la nueva creación" (Ruiz de la Peña).